Page 797 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 797
un sendero paralelo a la base del acantilado, y
que seguía durante medio kilómetro más o
menos hasta que se unía al sendero que venía de
arriba. Unos minutos después, la mujer se
acercó, montando su caballo, un modelo
biológico pasado de moda.
Parecía una mujer saludable, sincera, de
mejillas sonrosadas todavía bajo los efectos de la
adrenalina por su salto a lo desconocido, y los
saludó desde la distancia, sin la reserva de los
neovictorianos.
—¿Cómo está usted? —dijo Hackworth,
quitándose el sombrero.
La mujer apenas miró a Piona. Hizo que el
caballo se detuviese, y fijó los ojos en el rostro de
Hackworth. Parecía distraída.
—Le conozco —dijo—, pero no sé su nombre.
—Hackworth, John Percival, a su servicio.
Ésta es mi hija Piona.
—Estoy segura de que jamás he oído ese
nombre —dijo la mujer.
797

