Page 920 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Pero  la  mente  humana  no  funcionaba  como


              un ordenador digital y era capaz de hacer cosas


              muy extrañas. Cari Hollywood recordaba a una


              de las Águilas Solitarias, un hombre viejo que


              podía sumar grandes columnas de números en


              la cabeza tan rápido como se las decían. Eso, por


              sí mismo, era simplemente una duplicación de


              lo que podía hacer un ordenador digital. Pero


              aquel  hombre  también  podía  realizar  algunos


              trucos numéricos que no podían programarse


              con facilidad en un ordenador.





                  Si muchas mentes pudiesen combinarse en la


              red de los Tamborileros, quizá de alguna forma


              podrían  ver  a  través  de  la  tormenta  de  datos


              encriptados  que  recorrían  continuamente  el


              espacio  mediatrónico,  haciendo  que  bits


              aparentemente  caóticos  adquiriesen  sentido.  El


              hombre que había hablado con Miranda, el que


              la había convencido para entrar en el mundo de


              los Tamborileros, había dado a entender que eso


              era posible; que a través de ellos, Miranda podría


              encontrar a Nell.





                  Superficialmente, eso sería desastroso, porque


              destruiría               el       sistema              usado            para           las


                                                                                                     920
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