Page 922 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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la  sociedad  de  los  Tamborileros  y  la  tribu


              victoriana, y cada vez que atravesaba el límite,


              parecía llevar algo con él, algo que se colgaba de


              sus  ropas  como  un  olor.  Esos  débiles  ecos  de


              datos prohibidos dejados a su paso provocaban


              deformaciones  y  repercusiones  impredecibles,


              en  ambos  lados  de  la  frontera,  de  las  que  el


              propio Hackworth podía no ser consciente. Cari


              Hollywood  había  sabido  poco  de  Hackworth


              hasta hacía unas horas, cuando, por el aviso de


              un amigo en Dramatis Personae, se había unido


              a su historia en ejecución en la cubierta negra del


              barco  de  espectáculos.  Ahora  parecía  saber


              mucho:  que  Hackworth  era  el  progenitor  del


              Manual  ilustrado  para  jovencias,  y  que  tenía


              profundas relaciones con los Tamborileros que


              iban mucho más allá de algo tan simple como la


              cautividad. No se había limitado a comer lotos y


              a  vaciar  los  testículos  durante  todos  aquellos


              años bajo las olas.





                 Esta vez Hackworth se había traído algo con


              él, cuando había salido desnudo y chorreando


              agua fría de la conejera de los Tamborileros en


              los depósitos de lastre de la nave. Había salido


              con  un  conjunto  de  claves  numéricas  que  se


              usaban  para  identificar  a  ciertas  entidades:  el


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