Page 983 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 983

Tenebroso,  Nell  le  había  leído  del  libro,  y


               suponía  que  le  gustaría  tenerlo  fuera  adonde


               fuese ahora.


                  Llenar  la  tumba  fue  rápido;  la  tierra  suelta


               cubrió  el  agujero.  Nell  dejó  más  lirios  en  el


               montículo que marcaba el lugar de descanso de


               Harv.  Luego  se  dio  la  vuelta  y  entró  en  el


               Castillo Tenebroso. Las manchadas paredes de


               granito  habían  adquirido  tonos  salmón  del


               cielo occidental, y sospechaba que podría ver


               una hermosa puesta de sol desde la habitación


               de  la  alta  torre  donde  había  establecido  la


               biblioteca.


                  Era  una  larga  subida  por  una  escalera


               húmeda y mohosa que corría por el interior de


               la forre más alta del Castillo Tenebroso. En la


               habitación circular en lo alto, que estaba dotada


               de  ventanas  divididas  que  miraban  en  todas


               direcciones,  Nell  había  colocado  rodos  los


               libros que había reunido durante sus aventuras:


               libros que Púrpura le había regalado, libros de


               la  biblioteca  del  Rey  Urraca,  el  primer  Rey


               Feérico que había derrotado, y muchos más del


               palacio  del  genio,  y  del  Castillo  Turing,  y  de


               otras muchas bibliotecas y tesoros escondidos


               que  había  descubierto  o  saqueado  durante  su


               aventura.  Y,  por  supuesto,  lo  biblioteca


                                                                                                     983
   978   979   980   981   982   983   984   985   986   987   988