Page 978 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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cercanos para ver si sus colonias se habían
extendido hasta tierra adentro. Pero luego miró
hacia el norte y, a unos dos kilómetros de
distancia, vio una larga procesión que se abría
paso por otra autopista; una oscura columna de
peatones que se dirigía a Shanghai.
Vio que su camino convergía con el de ellos,
así que espoleó a Secuestrador al galope,
esperando alcanzar la intersección de las
carreteras antes de que la bloqueara aquella
columna de refugiados. Secuestrador se
adelantó con facilidad, pero inútilmente;
cuando llegó a la intersección, encontró que
había sido ocupada por una vanguardia de la
columna, que había establecido un bloqueo y no
le dejaba pasar.
El contingente que ahora controlaba la
intersección estaba compuesto por completo
por chicas, de unos once o doce años. Había va‐
rias docenas, y aparentemente habían tomado el
objetivo por la fuerza a un pequeño grupo de
Puños, que ahora podían verse bajo la sombra
de varias moreras, atados con cuerdas de
plástico. Probablemente, tres cuartas partes de
las chicas estaban de guardia, armadas en su
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