Page 119 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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aquel  vehículo  pudiese  traer  alguna  patrulla

               angolesa; pero aún cuando vinieran del estado de

               Waterberg, que quedaba al sur, supe que podrían


               ser  muy  hostiles.  Aunque  África  estaba  en  un

               momento de paz interna después de una sucesión

               de  guerras  civiles,  era  sólo  la  autoridad  del


               presidente Abdul el Mahasset la que impedía que

               las  naciones  bajo  su  poder  volviesen  a  guerrear

               como lo habían hecho en Sudáfrica décadas atrás.


               Me  sería  difícil  hacer  gala  de  mis  intenciones

               pacíficas,  después  del  despliegue  explosivo  que


               había exhibido al llegar.

                      De modo que me quedé inmóvil, protegiendo

               mis ojos de la luz, mirando cómo se acercaba el


               vehículo.  Era  un  móvil  suspendido  de  formas

               aerodinámicas; llevaba la capota levantada, por lo


               que podía ver las cabezas de los hombres que lo

               tripulaban. Todo era nítido bajo la luz solar.

                      Ejecutó una vistosa media vuelta, levantando


               arena,  y  se  detuvo  apuntando  en  la  dirección

               desde  la  que  venía;  al  detenerse  se  hundió en  la

               arena.  Un  hombre  negro,  alto,  con  una  colorida


               capucha  de  seda  y  ropas  largas,  salió  y  caminó

               hacia mí mientras yo no sabía qué actitud tomar.

               Me  alivió  ver  que  ni  él  ni  su  compañero,  el


               conductor, llevaban uniformes militares. Aunque

               no  me  produjo  mucho  placer  ver  el  arma


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