Page 194 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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Todo eso fue dicho de un modo extraño, se me

               ocurría  que  estaba  repitiendo  algo  que  le  había

               dicho Mercator. Al mismo tiempo, había bastante


               de  defensivo  en  su  voz,  como  para  sugerir  que

               quizá trataba de ofrecerme una explicación de su

               propia  conducta.  Me  sentí  preso  de  un  deseo


               cercano  al  sexual;  quise  conocerla  mejor,

               comprenderla. Y aún así, contradictoriamente, me

               negué  a  dejarme  ablandar  por  lo  que  me  había


               dicho.

                      —No  entiendo  de  qué  estás  hablando,  de


               todos  modos  no  tiene  nada  que  ver  con  lo  que

               discutíamos.

                      —Sin  duda,  esto  también  te  parecerá


               irrelevante...

                      Puso  una  cinta  en  un  aparato  y  lo  encendió.


               Salieron voces que reconocí. Eran voces que había

               oído  a  menudo  a  bordo  del  Estrella  de  Trieste,  y

               siempre  me  habían  aburrido.  Se  trataba  de  las


               estaciones  de  radio  en  inglés  de  varias  de  las

               naciones más poderosas de África: Argelia, Nueva

               Angola,  Waterberg,  Congo  Occidental,  Egipto,


               Ghana,  Goya,  Nigeria.  La  corriente  de  opinión

               predominante  en  ellas,  como  sabía,  era  dura  y

               enérgica,  y  con  no  pocos  rasgos  agresivos  hacia


               Europa  y  América,  que  se  acentuaban  cuando

               hablaban de sus vecinos africanos.


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