Page 28 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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cuando descubrí un depósito de libros antiguos.
Desde entonces, en el mar, no había tenido
necesidad de mi alfabetización más allá de las
simples marcas que hacía en mis libretas, y
probablemente no había un solo libro en miles de
kilómetros a nuestro alrededor; mi talento se había
enmohecido... Y ahora, la lucha con esa primitiva
forma artística volvía más fascinantes aun las cartas
de Justine.
Estaban dirigidas a un hombre llamado Peter.
ʺEstoy perfectamente preparada —escribía en un
punto—, y haré lo que haya que hacer; en ese
sentido amor mío, mi disposición iguala a la tuya.
Sabes que ése será mi modo de confiar en ti, como
confía mi corazón.ʺ Evidentemente ella y Peter
pertenecían a una especie de religión; en las
ciudades florecían miles de creencias distintas,
muchas de ellas apenas mejores que las
supersticiones. En la misma carta decía: ʺIncluso
cuando estamos juntos, lo que creemos nos
mantiene separados; pero cuando estamos
separados, aún entonces estamos unidos. Trato de
encontrar fuerzas en la debilidad del mundo, y me
pregunto: ¿qué es lo más dulce que puedo hacer
por ti, Peter? ¿vivir por ti, o morir por ti?ʺ
Muchas frases eran así de oscuras. Su misma
oscuridad, el sentimiento de esta mujer tan próxima
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