Page 30 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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dices. La causa debe serlo todo. ¡Trataré de repetirlo
y atenerme a ello! Para salvar el mundo debemos
perderlo, pero te digo, querido monstruo, que no
puedo salvarlo si te pierdo a ti. Tengo que tener tu
presencia tanto como tus propósitos. ¿Estás seguro
que puedes venir aquí sin que seas incriminado?
¡Me he comprado un vestido para las cenas de gala!
Todo negro, así me servirá también como luto. Me
veo irresistible en él... Tendrás que venir y ver si te
miento.ʺ
Qué hacían, dónde vivían, qué aspecto tenían,
eran cosas que yo ignoraba. Deduje que ella vivía
en un hotel, pero nunca ponía su dirección en el
papel. Traté de darle, en la imaginación, una docena
de rostros diferentes, traté de conjurar el tono de su
voz, traté de abrazarla, vestirla con ese vestido que
ʺservirá también como lutoʺ.
Al fin, quedé dormido con las cartas subiendo y
bajando sobre mi pecho.
Escribir esta parte se me hace más fácil; quizá se
deba a que me alegra haber llegado a Justine. (¿Qué
eran, comparadas con ella, aquellas mujeres que
tuve cuando vivía en tierra? Eran como plantas
espinosas, de las que había que librarse lo antes
posible.) Puedo ver ahora que no se trata sólo de
recordar y ordenar el pasado, sino también de una
genuina creación, pues la verdad es ésta, y usted —
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