Page 1095 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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espacial, se acercó al suelo ahora desierto. Después de
flotar durante un minuto, realizó un accidentado
aterrizaje.
Se bajaron.
—¡Gracias a Dios! —gritó Castelar—. Sus maravillas
y favores no tienen fin.
—Por favor —le rogó Tamberly—, ¿podemos ir al río?
Me muero de sed.
—Luego podrás beber —le contestó Castelar—. Aquí
no hay ni comida ni fuego. Busquemos un sitio mejor.
—¿Dónde? —gruñó Tamberly.
—He estado pensando —dijo Castelar—. Buscar a tu
rey no, eso sería entregarme a su poder. Reclamaría este
dispositivo que tanto puede significar para la cristiandad.
¿De vuelta a la noche en Caxamalca? No, no
inmediatamente. Podríamos encontrarnos con los piratas.
Si no, entonces seguro que mi gran capitán Pizarro, con
todos los respetos, causaría dificultades. Pero si regreso
con armas invencibles, entonces oirá mi consejo.
Entre la oscuridad interior que se cernía sobre él,
Tamberly recordó que los indios de Perú no habían sido
dominados por completo cuando los conquistadores
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