Page 172 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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El Gran Rey estaba sentado en la cama. Había oído un
ruido más allá de las cortinas.
Cassandane, la reina, se agitó imperceptiblemente.
Una mano delicada le tocó la cara.
—¿Qué es, sol de mi cielo? —preguntó.
—No lo sé. —Buscó a tientas la espada que siempre
tenía bajo la almohada—. Nada.
La palma se deslizó hasta el pecho.
—No, es mucho —susurró ella, agitada de pronto—.
Tu corazón resuena como un tambor de guerra.
—Quédate aquí. —Abrió las cortinas y salió.
La luz de la luna penetraba desde un cielo
profundamente púrpura, por una ventana arqueada que
llegaba hasta el suelo. Se reflejaba casi cegadora en un
espejo de bronce. Notaba el aire frío sobre la piel desnuda.
Una cosa de metal oscuro, cuyo jinete sostenía por un
manillar mientras tocaba los controles, se deslizó como
otra sombra. Aterrizó sin sonido sobre la alfombra y el
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