Page 327 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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la gente que había conocido.
Dieron la vuelta a la casa y Deirdre señaló al mar.
—Awarkin —dijo. El pelo suelto le ardía al viento.
—Bien, ¿eso significa «océano», «Atlántico» o
«agua»? —Rió Van Sarawak—. Veamos. —La llevó hasta
la playa.
Everard los siguió. Una especie de lancha de vapor,
larga y rápida, saltaba sobre las olas, a dos o tres
kilómetros de distancia. Las gaviotas la seguían como una
tormenta de nieve con alas. Everard pensó que, si él
hubiese estado al mando, allí habría un barco de la
Marina de vigilancia.
¿Tendría realmente que decidir? Había otros
patrulleros en el pasado prerromano. Volverían a sus eras
respectivas y…
Everard se envaró. Un escalofrío le recorrió la espalda
y se concentró en su estómago.
Volverían, y verían lo que había sucedido, e
intentarían corregir el problema. Y si alguno tenía éxito,
ese mundo desaparecía del espacio‐tiempo en un
parpadeo, y él también.
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