Page 328 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 328
Deirdre hizo una pausa. Everard, de pie, nervioso,
apenas presto atención a lo que ella miraba, hasta que la
muchacha gritó y lo señaló. Se le unieron y miraron hacia
el mar.
La lancha se acercaba, arrojando chispas y humo por
la alta chimenea, con el mascarón dorado en forma de
serpiente brillando. Podían ver la silueta de los hombres
que iban a bordo, y algo blanco, con alas… Se elevó desde
cubierta y voló sujeto al extremo de una cuerda,
elevándose. ¡Un planeador! Al menos la aeronáutica celta
había llegado hasta ahí.
—Bonito —dijo Van Sarawak—. Supongo que
también tendrán globos.
El planeador se soltó y se acercó al interior. Uno de
los guardias de la playa dio un grito. Los demás salieron
de detrás de la casa. La luz del sol se reflejaba en las
armas. La lancha se dirigió directamente hacia la orilla. El
planeador aterrizó, abriendo un surco en la arena.
Un oficial gritó e hizo un gesto para que los
patrulleros se retirasen. Everard entrevió la cara de
Deirdre, pálida e incapaz de comprender. Luego la
torreta del planeador giró —una parte de su mente
supuso que operada de forma manual— y un cañón
328

