Page 436 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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debía venir del futuro.



                 »Llamé a nuestras tropas y atacamos la casa en la que


           se hospedaba en Bogotá. La mayoría de lo que pescamos

           eran  habitantes  locales  inofensivos,  contratados  como

           sirvientes,  aunque  lo  que  nos  dijeron  resultó  útil.  La

           amante  de  López,  que  lo  acompañaba,  resultó  ser  su


           socia. Ella nos dijo mucho más, a cambio de una situación

           cómoda cuando llegase al planeta de exilio. Pero el jefe

           había escapado y huido.



                 »Un  hombre  a  caballo,  en  dirección  a  la  cordillera


           Oriental que se elevaba más allá de la ciudad, un hombre

           como otros diez mil criollos de verdad. No podíamos ir

           tras él con saltadores temporales. La búsqueda llamaría

           la atención con rapidez. ¿Quién sabe qué efecto podría


           tener?  Los  conspiradores  ya  habían  hecho  que  el  flujo

           temporal fuese inestable…



                 »Cogí un caballo, un par de monturas frescas, algunas

           pastillas de vitaminas para mí y me fui en su busca.



                 El  viento  resonaba  hueco  al  desplazarse  montaña


           abajo.  La  hierba  y  los  dispersos  matorrales  bajos

           temblaban  bajo  su  fuerza.  En  lo  alto,  daban  paso  a  la

           piedra  desnuda.  A  derecha,  izquierda,  por  detrás,  los

           picos  se  elevaban  ante  la  desolación  azul.  Un  cóndor



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