Page 438 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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llevándose nada más que un  mosquetón. Había estado

           malgastando  la  pólvora  y  los  perdigones  con  bastante


           libertad desde que el patrullero se había plantado tras él.

           Como  recargaba  con  rapidez  y  tenía  una  excelente

           puntería,  eso  le  retrasaba.  Pero  ¿qué  refugio  había  en


           aquella tierra inhóspita? Varagan parecía dirigirse a un

           peñasco en particular. Era bastante visible, no sólo por su

           altura sino por su forma, que recordaba la torre de un


           castillo. Pero no era una fortaleza. Si Varagan se refugiaba

           allí, Everard podía usar su rayo para arrojarle las rocas

           sobre la cabeza.



                 Quizá  Varagan  no  supiese  que  el  agente  tenía  tal

           arma. Imposible, Varagan era un monstruo, sí, pero no un


           tonto.



                 Everard  se  bajó  el  ala  del  sombrero  y  se  ajustó  el

           poncho  para  protegerse  del  viento.  No  cogió  el  rayo,

           todavía  no  tenía  sentido,  pero,  como  por  instinto,  su

           mano izquierda se colocó sobre el fusil de chispa y el sable


           que  llevaba  al  cinto.  Eran  básicamente  elementos  del

           disfraz con el propósito de convertirlo en una figura de

           autoridad frente a los habitantes, pero su  peso le daba


           cierta seguridad.



                 Tras  detenerse  para  disparar,  Varagan  siguió

           montaña arriba, esta vez sin recargar. Everard hizo que

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