Page 431 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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La  luz  se  desvanecía.  Everard  decidió  olvidar  los

           temores  de  Yael  (y,  risas,  la  exasperación  de  Pum)  y


           tomarse  su  tiempo,  para  tratar  a  Sarai  como  un  ser

           humano, simplemente porque eso es lo que era, esperar a

           la  oscuridad  y  luego  usar  su  imaginación.  Después  la


           llevaría de vuelta a su casa.



                 Los Zorach estaban principalmente molestos por la

           ansiedad que su invitado les causaba, no porque volviese

           mucho después de la puesta de sol. No les contó lo que

           había  hecho,  ni  ellos  lo  presionaron  para  descubrirlo.


           Después  de  todo,  eran  agentes  asignados,  personas

           capaces que lidiaban con un trabajo difícil a menudo lleno

           de sorpresas, pero no eran detectives.



                 Everard  sí  se  sintió  obligado  a  disculparse  por


           estropearles  la  cena.  Iba  ser  un  banquete  inusual.

           Normalmente  la  comida  principal  del  día  se  tomada  a

           media  tarde,  y  la  gente  no  tomaba  más  que  un  ligero

           tentempié por la noche. Una razón era la pobreza de las


           lámparas,  que  hacía  difícil  preparar  cualquier  cosa

           elaborada.



                 Sin  embargo,  los  logros  técnicos  de  los  fenicios

           merecían admiración. Durante el desayuno, que también


           era  una  comida  escasa,  lentejas  cocidas  con  puerros  y

           acompañadas de galletas, Chaim mencionó el sistema de

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