Page 509 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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un pitido y parpadeó en rojo. Dejó escapar un suspiro,

           vapor blanco que el viento retorció y se tragó. A pesar de


           su años como cazador de hombres, tuvo que tragar antes

           de hablarle al micrófono de garganta.



                 —Señal recibida en el mando. Informen, estaciones de

           triangulación.



                 Frente  a  ellos,  entre  algas  y  salpicaduras,  había


           aparecido  la  banda  enemiga.  Ya  habían  comenzado  su

           malvada  labor.  Pero  Pum  había  metido  la  mano  en  su

           ropa y había apretado el botón de un emisor de radio en


           miniatura.



                 Radio.  Los  exaltacionistas  no  anticiparían  algo  tan

           primitivo. O al menos eso esperaba Everard.



                 Ahora,  Pum,  muchacho,  ¿podrás  encontrar  refugio,

           protegerte, como se te dijo? El miedo rodeó con sus dedos el


           gaznate del patrullero. Sin duda había tenido hijos, aquí

           y allá a lo largo de la historia, pero aquella situación era

           lo más cerca que había estado de sentirse como un padre.



                 La  palabras  resonaron  en  los  auriculares.  Después

           vinieron  los  números.  Instrumentos  a  cientos  de


           kilómetros  de  distancia  habían  determinado  con

           precisión la posición exacta de la cercada nave. Los relojes

           ya habían grabado el primer segundo de la recepción.

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