Page 55 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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—Si esos lingotes siguen siendo tan infernales
después de tanto tiempo —murmuró Everard—, me
preguntó cómo serían originalmente. Es difícil entender
cómo pueden tener tanta actividad con una vida media
tan larga; pero claro, en el futuro son capaces de hacer
cosas con el átomo que en mi época ni siquiera se han
soñado.
Después de entregar su informe a Mainwethering,
pasaron un día haciendo turismo mientras aquél enviaba
mensajes por el tiempo y ponía en marcha la gran
maquinaria de la Patrulla. Everard estaba interesado en
el Londres Victoriano, casi cautivado, a pesar de la
extrema pobreza y la suciedad. Whitcomb tenía una
mirada ausente en los ojos.
—Me hubiese gustado haber vivido aquí —dijo.
—¿Sí? ¿Con su medicina y sus dentistas?
—Y sin bombas cayéndote sobre la cabeza. —La
respuesta de Whitcomb era desafiadora.
Cuando regresaron a la oficina, Mainwethering lo
tenía todo listo. Chupando un puro, iba de arriba abajo
con las manos regordetas cruzadas a la espalda, y les
contó toda la historia.
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