Page 58 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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desapercibido, incluso en el siglo V. Whitcomb llevaba un

           hacha, Everard una espada, las dos hechas a medida con


           acero con alto contenido en carbono, pero confiaban más

           en los pequeños aturdidores del siglo XXVI que llevaban

           escondidos.  No  usaban  armadura,  pero  los  saltadores


           temporales tenían un par de cascos de motocicleta que no

           llamarían demasiado la atención en una época de objetos

           de  fabricación  casera,  y  eran  mucho  más  fuertes  y


           cómodos  que  un  yelmo.  También  se  guardaron  un

           almuerzo  y  varios  frascos  de  barro  llenos  de  buena

           cerveza victoriana.



                 —Excelente.  —Mainwethering  se  sacó  un  reloj  del

           bolsillo  y  consultó  la  hora—.  Los  espero  de  vuelta…


           ¿digamos  a  las  cuatro  en  punto?  Tendré  preparados

           algunos  guardias  armados,  en  caso  de  que  traigan  un

           prisionero,  y  después  podemos  ir  a  tomar  el  té.  —Les


           estrechó la mano—. ¡Buena caza!


                 Everard  se  subió  al  saltador  temporal,  dispuso  los


           controles para el año 464 d.C. en Addleton Barrow, una

           medianoche de verano, y le dio al interruptor.
















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