Page 148 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 148

- No  se  trata  de  una  cuestión  propuesta  en  fecha

             reciente, Paul, ya que data de hace casi dos siglos. La


             planteó un hombre llamado Gosse, y no el Concilio de

             Basra. En todo caso, no hay argumento que no acabe

             por parecer abstruso si se analiza, demasiado tiempo.


             No veo por qué el hecho de que yo crea en un Dios que

             tú  no  aceptas  tenga  que  ser  más  esotérico  que  la


             definición del átomo como «un agujero dentro de un

             agujero  inserto  en  un  agujero»  aducida  por  Mike.

             Confío en que a largo plazo, cuando descubramos la


             composición básica del universo, encontremos que es

             nada: un no ser que progresa hacia un no lugar dentro

             de la naditud temporal. Cuando eso ocurra yo tendré a


             Dios, pero tú no tendrás nada, de otra forma no habría

             diferencia entre nosotros.

               «Pero,  de  momento,  lo  que  hemos  constatado  en


             Litina presenta indicios claros. Nos hallamos, y lo digo

             sin  ambages,  en  un  planeta  y  entre  unas  criaturas


             controladas por el Supremo Adversario, por el diablo.

             Es una gigantesca trampa que se nos tiende a todos...,

             a  los  habitantes  de  la  Tierra  o  fuera  de  ella,  y  no


             tenemos  más  alternativa  que  el  rechazo  total.  Si

             transigimos, aunque sea un poco, nos condenaremos

             irremisiblemente.


               - ¿Por qué, padre? ‐ preguntó Michelis con un hilo de

                 voz.,



                                                                                                        148
   143   144   145   146   147   148   149   150   151   152   153