Page 250 - Un caso de conciencia -James Blish
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principio achacó esta disposición de ánimo al hecho de


             haber  gozado  de  una  relativa  libertad,  de  una

             individualidad  insólita  en  un  mundo  prácticamente


             deshabitado,  una  convulsión  espiritual  consecuencia

             de la readaptación a la vida de topo entre millones de

             congéneres.


               Luego vio que esta conmoción no se producía, sino

             que, ante bien, le invadía una indefinida ausencia de

             toda  sensación,  como  si  lo  familiar  careciera  de


             atractivo  para  inducirle  a  obrar  o  llegara  siquiera  a

             afectarle.  Mientras  se  sucedían  los  días,  este

             entumecimiento del intelecto, de los sentimientos y de


             los  sentidos  se  fue  acentuando  hasta  constituir  una

             sensación  en  sí,  una  especie  de  vahído  que  le  hacia


             como tambalearse sin acertar encontrar un asidero o a

             pisar  suelo  firme,  y  mucho  menos  a  determinar  qué

             clase de terreno hollaba en aquellos momentos


               Hallándose  en  tal  situación  de  ánimo  sintonizó  un

             día  la  emisión  de  Egtverchi,  movido  primero  por  la


             mera  curiosidad  (en  la  medida  que  le  era  posible

             recordar  un  impulso  experimentado  hacia  algún

             tiempo).  Agronski  halló  en  aquellas  charlas  un  algo


             que le era de gran ayuda, si bien no podía precisar en

             qué  consistía.  En  definitiva,  a  veces  Egtverchi  le

             distraía.  En  ocasiona  el  reptiloide  le  recordaba


             vagamente que en Litina, por más desconectado que



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