Page 205 - Limbo - Bernard Wolfe
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indagaciones previas, como parte de su estudio.
Disculpe, señora, no querría entrometerme, pero
me gustaría hacerle algunas preguntas respecto a
cuál es la posición que usted...
Se había preguntado si el obvio juego de la
muchacha hacia los dos hombres no habría sido
promovido por el hecho de que eran dignatarios;
pero no. Más allá de Martine había un joven tetra‐
amp con los rasgos de un petulante boy‐scout;
cuando ella se le acercó, sus movimientos eran tan
lascivos y provocadores como lo habían sido con
el dúo de la Unión del Este. Obviamente había
algo eróticamente excitante en un amp, y que
Martine simplemente no tenía. Excepto que en
esos amps esta cualidad parecía funcionar en la
dirección equivocada: se resolvía no en
persecución, sino en huida furiosa.
—¿Va a recibirle alguien al aeropuerto, señor?
—preguntó la azafata, inclinándose tanto sobre él
que sus pechos no sólo quedaban en la línea de
visión del muchacho, sino casi en su línea de
masticación.
—No —dijo él secamente, mirando por la
ventanilla.
—Puede que el helicóptero vaya muy lleno. Le
diré una cosa, tengo mi coche aparcado en el
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