Page 324 - Limbo - Bernard Wolfe
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mucho más grande, pesa muchos, muchísimos
gramos más que el otro. Tras la agonía de la
Tercera, la guerra en la cual los sueños de
perfección se convirtieron en una pesadilla
aplastante, este cerebro ha descubierto finalmente
cómo relacionarse con su propia visión
proyectada... se ha librado de sus ataduras
animales.
El conferenciante hizo una pequeña pausa, y
luego prosiguió: —Eso originó el repentino e
impresionante descubrimiento de que la
perfección de EMSIAC y de otros cerebros robots
reside en el hecho de que son cerebros sutiles y
sin fallos de interconexiones, carentes de brazos y
piernas, todos ellos líneas de comunicación y
circuitos realimentadores... y esa es la imagen
básica del robot. Incidentalmente, este no es un
cerebro hipotético... es la copia exacta de un
cerebro real, el del gran atleta olímpico de nuestra
época, el Hermano Theo. Este cerebro ha
comenzado a realizarse a sí mismo. Observen las
zonas corticales específicas que han empezado a
crecer, ahora que no se le extraen más energías...
aquí, en los centros sensoriales... aquí, en los
centros manuales... aquí, en los centros
locomotores...
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