Page 323 - Limbo - Bernard Wolfe
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puede aplicar la misma grandiosidad de visión
hacia sí mismo, reconstruirse a sí mismo? La
respuesta es que puede, una vez deje de sentirse
abrumado por sus propias creaciones. El eslogan:
«¡Médico, cúrate a tí mismo!», cede paso a la
advertencia Immob: «¡Cibernético, rediséñate a ti
mismo!» Sobre la mesa de demostraciones había
dos modelos de plástico del cerebro humano. El
orador se volvió ahora hacia ellos, y señaló al más
pequeño.
—He aquí —dijo— un clásico cerebro de
Homo sapiens de los alrededores de 1970... los
albores de la guerra EMSIAC. Es un cerebro de
pájaro, un cerebro cacahuete. Padece una fatal
debilidad: en EMSIAC ha producido una
fantástica imagen mecánica de su propio sueño de
perfección pero, debido a que está atrapado y
espoleado por sus brazos y piernas, no posee
ningún Guión susceptible de relacionarlo con su
sueño metálico. En consecuencia, el sueño está a
punto de volverse contra el soñador y la
apisonadora a aplastarle...
El conferenciante se volvió hacia el cerebro
mayor.
—Ahora observen el segundo modelo. Es un
cerebro Immob de los alrededores de 1990. Es
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