Page 88 - Limbo - Bernard Wolfe
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Capítulo 5






                  ¿Cómo lo hace realmente uno para decir


                  adiós? ¿Con una ligera inclinación de cabeza?


            ¿Con  un  taconazo  y  un  alejarse  suavemente?


            Llevaba  más  de  dieciocho  años  sin  ir  a  ningún


            lugar, había olvidado cómo se hacían esas cosas.



                  Inclinándose  contra  el  borde  del  escritorio,


            contemplando  las  hileras  de  ansiosos  rostros,


            empezó a hablar de hechos, historia, estadísticas;


            todo ello muy objetivo e impersonal.  Cuando uno


            no puede decir nada íntimo siempre puede dar un


            discurso:  una  técnica  de  utilizar  palabras  para


            aislarse uno contra su auditorio.



                  Había, recordó mecánicamente a sus oyentes,


            dos fechas importantes en la historia mandunji.


            La primera, por lo que uno podía suponer de las


            antiguas historias contadas en torno a los fuegos



            nocturnos,  se  remontaba  hasta  el  siglo  XIV,  y


            correspondía  a  cuando  los  padres  fundadores,


            huyendo de las guerras de África y Madagascar,


            habían  llegado  accidentalmente  a  aquel  remoto


            pedazo de tierra y habían decidido establecerse


            allí. Con ellos, por supuesto, se habían traído una


            ceremonia  recientemente  desarrollada  llamada


            Mandunga.  La  segunda  fecha  podía  ser



                                                                                                         88
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