Page 891 - Limbo - Bernard Wolfe
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Theo, se sorprendió al ver que había lágrimas en
sus ojos: permanecía envaradamente sentado en
su asiento, mirando con fijeza al frente,
intentando eludir las lágrimas parpadeando con
frecuencia.
—Oh, Theo —dijo Martine—. No llores en
ningún caso. Don Thurman había lanzado
grandes risotadas: Theo estaba llorando,
audiblemente ahora: los sonidos eran
desconcertantemente parecidos.
—No sé si esto ayudará —dijo Martine—, pero
escucha. Acabo de hacer un descubrimiento: los
dioses hacen solemnes a aquellos a quienes
quieren destruir primero... Mira, el Immob tenía
como objetivo alzar al hombre desde el animal
hasta lo auténticamente humano; el gran proyecto
humanista. ¿Pero qué distingue al hombre del
animal? No las manos, no el superego, no la
lógica, no la habilidad de hacer abstracciones y
fabricar instrumentos, no sus mitos y sueños y
pesadillas... los principios de todas estas cosas
están ya en los animales superiores, lo único que
necesita el hombre es poseerlos en mayor
cantidad. Hay únicamente una cosa que el
hombre puede hacer más allá de todos los otros
animales de la Tierra: puede reír...
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