Page 853 - Anatema - Neal Stephenson
P. 853
—Adelante —dijo Orolo.
—Evocaron a varios de nosotros para ir a un Convox en
Tredegarh —dije, porque, increíblemente, Orolo todavía
no había manifestado curiosidad alguna por mi presencia
en Orithena—. Uno era fra Jad, un Milésimo. Nos
acompañó a Arsibalt, a Lio y a mí hasta el Cerro de Bly…
—Y vio las hojas en la pared de mi celda.
—Él, Jad, dedujo rápidamente… con desconcertante
rapidez… que habías venido a Ecba y, supongo, que tenías
ideas sobre los Geómetras que él quería conocer.
—No fue ni rápido ni desconcertante —dijo Orolo—.
Todas estas cuestiones están relacionadas. Para fra Jad
estuvo claro en cuanto entró.
—¿Cómo? ¿Vosotros os comunicáis? ¿Violáis la
Disciplina?
—¿A quién te refieres con eso de «vosotros»? Tienes
algunas ideas muy melodramáticas sobre el linaje, ¿no?—
dijo Orolo.
—¡Bien, mira este lugar! —protesté—. ¿Qué está
pasando?
—Si me interesase la meteorología —dijo Orolo—,
pasaría mucho tiempo observando el clima. Acabaría
teniendo muchas cosas en común con otros observadores
del clima a los que nunca habría visto. Tendríamos ideas
similares como consecuencia natural de observar el mismo
fenómeno. Eso explica nueve décimas partes de lo que
consideras misteriosas maquinaciones del linaje.
853

