Page 188 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 188

cuando  hagas  las  más  solemnes  promesas,  el  secreto  no

         podrá ser guardado.

                Un leve presentimiento de terror acometió a Alvin por


         un momento. Seranis debió haber leído sus pensamientos,

         pues sus palabras siguientes fueron tranquilizadoras.

                —No deseamos que te quedes aquí contra tu voluntad,


         pero si sigues insistiendo en regresar a Diaspar, tendremos

         que borrar de tu mente todo recuerdo de Lys…

                Seranis vaciló por un momento.

                —Esto es algo que jamás ocurrió antes. Todos los que


         te  precedieron  en  un  viaje  semejante  vinieron  para

         quedarse entre nosotros.

                Alvin reflexionó intensamente.

                —¿Qué importancia tiene que vuelva y recuerde lo que


         he visto aquí? —dijo—. Creo que será beneficioso para los

         dos  pueblos  que  Diaspar  vuelva  a  conocer  vuestra

         existencia.


                Seranis lo miró disgustada.

                —Nosotros no lo creemos así. Si de nuevo se abrieran

         las  puertas  para  todos  —dijo—,  nuestras  tierras  serían

         invadidas por los curiosos, los buscadores de emociones,


         los  sensacionalistas.  Tal  y  como  estaban  las  cosas  hasta

         ahora, sólo los mejores entre el pueblo de Diaspar podían

         ponerse en contacto y llegar hasta nosotros.

                Alvin se dio cuenta de que por momentos aumentaba


         su preocupación y comprendió que la actitud de Seranis




                                                                                                          187
   183   184   185   186   187   188   189   190   191   192   193