Page 324 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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Alvin iba a responder cuando se sintió invadido por

         una sensación que no se parecía en nada a ninguna otra

         sentida  anteriormente.  Le  pareció  que  su  cuerpo  era


         invadido por un ardor, cálido y pegajoso, que se extendiera

         por todo él. Esa sensación duró sólo unos cuantos segundos

         pero cuando pasó ya no seguía siendo totalmente Alvin de


         Loronei.            Algo         estaba          compartiendo                 su       cerebro,

         cubriéndolo  como  un  círculo  puede  cubrir  a  otro,

         superponiéndose  a  él.  Tuvo  conciencia,  también,  de  la

         mente de Theon, enfrascada igualmente en la lucha contra


         aquello que había descendido sobre ellos. La sensación era

         extraña más que desagradable y le dio a Alvin su primer

         conocimiento  directo  de  la  telepatía  auténtica,  un  poder

         que  su  raza  había  degenerado  hasta  tal  punto  que  sólo


         podía  ser  utilizado,  en  la  actualidad,  por  las  máquinas

         controladoras.

                Alvin se había rebelado de inmediato cuando Seranis


         trató  de  dominar  su  mente,  pero  ahora  no  podía  luchar

         contra  esa  intrusión  en  su  cerebro.  Sabía  de  sobra  que

         resultaría totalmente inútil y que esa inteligencia, fuera lo

         que fuera, no venía en plan de enemigo. Así que se relajó


         completamente, aceptando, sin resistencia, el hecho de que

         una  inteligencia  infinitamente  mayor  que  la  suya  estaba

         explorando  su  mente.  Pero  en  esto  no  estaba

         completamente en lo cierto.


                Vanamonde  se  dio  cuenta  de  inmediato  que,  de




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