Page 319 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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totalmente distinto a las radiaciones de las estrellas y había hecho
acto de presencia en el campo de su conciencia tan repentina y
velozmente como un meteorito atraviesa un cielo sin nubes. Se
movía hacia él, en el momento último de su existencia,
deslizándose del modo como conocía la muerte: con el modelo
incambiable del pasado.
Conocía ese lugar desde el que le llegaba aquella fuerza
porque había estado allí anteriormente. Era, todavía, un ser sin
vida, pero ya poseía inteligencia. La larga sombra metálica que
descansaba sobre el anfiteatro era algo que no podía comprender
y le resultaba tan extraña como la mayor parte de las cosas del
mundo físico. En torno suyo aún brillaba el aura de poder que le
había impulsado a través del Universo, pero eso carecía de interés
para él. Cuidadosamente y al mismo tiempo, con el delicado
sistema nervioso de un animal salvaje, su mente se dirigió hacia
las dos mentes que había descubierto.
Y comprendió que su búsqueda había terminado.
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