Page 345 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 345
18. EL RENACIMIENTO
Alvin dirigió una rápida mirada en torno a la gran
habitación sobre la que se había hecho un absoluto silencio.
Los consejeros, en su mayor parte, permanecieron rígidos
en sus sillas, contemplando a Rorden con una inmovilidad
que parecía de trance. Incluso para Alvin, que ya conocía
algunos fragmentos de la historia relatada por Rorden, las
palabras de éste conservaron la excitación de un nuevo
drama que se oye por vez primera. Sobre los consejeros, el
impacto ocasionado por las revelaciones del Archivero
Mayor debió ser agobiador.
Rorden volvió a hablar con su mismo tono tranquilo y
la voz reposada con que relató la historia de los últimos
días del Imperio. Ésa fue la Era, decidió Alvin, en la que le
hubiera gustado vivir. Una Era plena de aventuras,
soberbia en su valor y en su ambición de saber y conquista,
con un valor capaz de trocar en victoria la más
amenazadora y terrible de las derrotas.
—Aun cuando la Galaxia había sido arruinada por la
«Mente Loca», los recursos del Imperio seguían siendo
enormes y su espíritu continuaba sin doblegarse. Con un
valor del que sólo podemos maravillarnos, se reanudó el
gran experimento y la búsqueda del flagelo que había
traído aquella catástrofe. Naturalmente hubo timoratos
344

