Page 346 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
P. 346
que se opusieron al trabajo y predijeron nuevos desastres
pero estos pocos fueron arrollados. El proyecto siguió
adelante y en esta ocasión, se convirtió en un éxito.
»Así —continuaba el relato de Rorden— nació una
nueva raza con un intelecto potencial que ni siquiera podía
ser medido. Pero se trataba de una raza completamente
infantil. No sabemos si sus creadores esperaban una cosa
así, pero lo más probable es que supieran que resultaba de
todo punto inevitable. Tendrían que pasar millones y
millones de años antes de que esa raza nueva consiguiera
su madurez, pero eso era una consecuencia lógica
imposible de esquivar. Nada podía hacerse para dar mayor
rapidez al proceso. Vanamonde fue la primera de esas
mentes. Debe haber otras en otras partes de la Galaxia, pero
sabemos que si es así, su número debe ser escaso, puesto
que Vanamonde jamás encontró a ninguno de sus
“hermanos”.
»La creación de la mentalidad pura fue el mayor logro
de la civilización galáxica y en ella el hombre tuvo el papel
más importante y quizá hasta dominante. No he querido
hacer ninguna referencia directa a la Tierra puesto que su
historia es demasiado estrecha para resaltarla dentro del
gigantesco mosaico de la Historia del Universo. Dado que
nuestro planeta siempre fue privado de sus espíritus más
aventureros, se volvió conservador y, al final, la Tierra se
opuso a los científicos que crearon a Vanamonde.
345

