Page 359 - Mundos En El Abismo - Juan M. Aguilera
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en cuando, sus pies se enredaban en masas de
filamentos pegajosos, similares a espaguetis
rosados.
Jonás empezó a sentirse muy mal.
Lilith le hizo una señal para que la siguiera.
Se adentraron cada vez más en aquel
sanguinolento universo, guiándose por las
marcas dejadas por la científico en anteriores
visitas.
- ¿Qué esperas encontrar...?
- Espera, y tú mismo lo comprenderás.
Jonás se volvió a mirarla. La muchacha, con su
traje y casco, parecía un fantasma plateado
que vagase por un lóbrego caserón. Un castillo
de carne, sangre, y vísceras. Siguieron
avanzando en silencio. Caminaban por una
especie de corredor entre grandes masas de
tejidos colapsados. Finalmente, el pasillo
desembocaba en una
cavidad mucho más amplia.
- Utiliza los impulsores de mochila - dijo
Lilith, y saltó al interior de la cavidad,
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