Page 244 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Sus largos dedos se cerraron alrededor del


                  vaso.—  Sabía  que  sucedía  algo  extraño  y


                  maravilloso,  ¿pero  qué?  Podía  ver  en  su


                  rostro, tan claro como el día, la mezcla de


                  impaciencia, emoción y algo de miedo que


                  yo  mismo  había  sentido  tantas  veces  al


                  enfrentarme a lo desconocido.



                  —Mire  —dije—,  estoy  listo  para  contarle


                  todo lo que quiera saber, se lo prometo. Pero


                  primero...


                  —¿Sí?


                  —Sería un honor para mí ver su laboratorio.


                  Y estoy seguro de que a Nebogipfel también


                  le  gustaría.  Cuéntenos  algo  de  usted  —



                  dije—. Y así sabrá sobre mí.


                  Se  quedó  sentado  durante  un  rato,


                  sosteniendo  la  bebida.  Entonces,  con  un


                  movimiento  brusco,  volvió  a  llenar  los


                  vasos,  se  levantó  y  cogió  una  vela  de  la


                  mesa.


                  —Vengan conmigo.





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