Page 243 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 243
—Sí. —Sonreí—. Pero no sé exactamente
cómo llamarle.
Frunció el ceño incómodo.
—No veo por qué eso sería un problema, mi
nombre es...
Levanté la mano; había tenido una
inspiración.
—No. Utilizaré, si me lo permite, Moses.
Tomó un largo sorbo de brandy, y me miró
con rabia sincera en los ojos.
—¿Cómo sabe eso?
¡Moses!, mi odiado nombre de pila, por el
que me habían atormentado infinitamente
en la escuela, y que había mantenido en
secreto desde que dejé la casa de mis padres.
—No importa —dije—. Su secreto está a
salvo conmigo.
—Mire, me estoy empezando a cansar de
estos juegos. Aparece con su acompañante y
hace comentarios sobre mis ropas. ¡Y
todavía no conozco su nombre!
—Pero —dije—, quizá sí lo sabe.
243

