Page 463 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 463

y piernas, la mayoría todavía con ropas; allá


                  vi un miembro que todavía tenía reloj —¡me


                  pregunté si todavía funcionaba!— y acá, en


                  una mano pequeña y arrancada que estaba


                  cerca  del  cráter,  vi  dedos  doblados  hacia


                  arriba  como  los  pétalos  de  una  flor.


                  Describirlo suena absurdo, ¡cómico! Incluso



                  en  aquel  momento  tuve  que  obligarme  a


                  entender que aquellos componentes sueltos


                  habían formado, unos pocos minutos antes,


                  seres  humanos,  cada  uno  con  vida  y


                  esperanzas  propias.  Pero  esos  trozos  de


                  carne fría me parecían tan inhumanos como


                  los trozos de una bicicleta destrozada que vi



                  desperdigados por la carretera.


                  Nunca había visto algo así; me sentí lejos de


                  todo  aquello,  como  si  me  moviese  por  un


                  paisaje  onírico,  pero  sabía  que  siempre


                  visitaría aquella carnicería en mi memoria.


                  Pensé  en  el  Interior  de  la  Esfera  de  los


                  Morlocks, y la imaginé como un tazón lleno


                  de  millones  de  puntos  de  terror  y


                                                                                                   463
   458   459   460   461   462   463   464   465   466   467   468