Page 684 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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pronto detecté una cierta diversión tolerante
en su trato conmigo. Sin embargo, seguí
siendo un participante entusiasta en las
muchas actividades de la colonia.
Y en lo que respecta a Nebogipfel, siguió
siendo, muy naturalmente, un poco un
recluso en aquella sociedad de jóvenes
humanos.
Una vez resueltos los problemas médicos
inmediatos y con más tiempo libre,
Nebogipfel se dedicó a pasar largos
periodos lejos de la colonia. Visitaba nuestro
viejo refugio, que todavía estaba en pie a
algunas millas al noroeste por la playa; y
realizaba grandes exploraciones por el
bosque. No me confió cuáles eran los
propósitos de aquellos viajes. Recordé el
coche del tiempo que había intentado
construir, y sospeché que había vuelto a un
proyecto similar; pero sabía que la
plattnerita de la Fuerza Expedicionaria
había sido destruida en el bombardeo, por
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