Page 960 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 960

la  desolada  Perfección  óptima—,  pero  de


                  repente  me  deslicé  tras  el  Observador.  Lo


                  hice sin querer, como una hoja de otoño que


                  es arrastrada por las ruedas de un carruaje.


                  Ya  he  mencionado  aquellas  posibles


                  constelaciones que había visto, brillando en


                  el fondo cubierto de luz del espacio infinito.



                  En aquel momento me parecía que un grupo


                  de  estrellas,  frente  a  nosotros,  se  estaba


                  dispersando, como una bandada de pájaros;


                  mientras que otro detrás de mí (podía variar


                  mi punto de vista) se contraía.


                  ¿Puede  ser  así?,  me  pregunté.  ¿Puede  ser


                  que  esté  viajando  a  una  velocidad  tan



                  enorme que incluso las estrellas mismas se


                  mueven por el campo visual, como postes


                  frente a un tren?


                  De  pronto  vinieron  volando  multitud  de


                  partículas de roca, brillando como el polvo


                  bajo la luz; se arremolinaban a mi alrededor,


                  y  se  perdían  de  nuevo  detrás  de  mí.


                  Exceptuando  ese  montón  de  polvo,  no  vi


                                                                                                   960
   955   956   957   958   959   960   961   962   963   964   965