Page 206 - Hijos del dios binario - David B Gil
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escribiendo.
—Entonces solo me queda caminar por mi
cuenta. Ya tengo una idea de por dónde empezar.
—Sí me comentó… —comenzó a decir, antes de
volver a callar, con la misma expresión de alguien
que hojea el diccionario en busca de una palabra
que se le resiste—. Me comentó que quería viajar a
Irlanda.
—¿A Dublín? —se interesó ella—. ¿A la sede de
alguna de las empresas?
—No, a Irlanda del Norte, a Fermanagh. Quería
visitar obras sociales. Me dijo que quería equilibrar
el reportaje, que no resultara sesgado. Como una
de las prácticas habituales de las empresas es
invertir en obras sociales y caridad para desgravar
impuestos, quería mostrar que este asunto también
podía tener aspectos positivos, aunque fuera de
forma colateral.
—¿Y para eso iba a viajar a Irlanda? Seguro que
hay empresas que invierten aquí, en Inglaterra, en
planes de reforestación, investigación médica y
cosas similares.
—Sí, pero él quería algo más humano. Quería
visitar un orfanato…, o un colegio para niños
desfavorecidos. Lo recuerdo porque tramitó las
dietas del viaje por la intranet, y yo tuve que
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