Page 341 - Hijos del dios binario - David B Gil
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evidente que a la chica le gustaba jugar con su
sexualidad, cultivar una ambigüedad entre su
aspecto y su comportamiento que podía llegar a
resultar atractiva a según quién. Pero, ya hablara
en serio o tan solo pretendiera incomodarla, lo
cierto es que la propuesta terminó por provocar
una risa involuntaria en Alicia, que tuvo que
taparse la boca para evitar la carcajada. Una
reacción anticlimática que acabó por ofender a su
anfitriona.
—Mira, tía, ya te he dicho que las viejas no me
van. Pero como me habías invitado a cenar, pensé
que quizás estarías interesada.
—¿Porque te he invitado a cenar en una
hamburguesería? —Alicia no pudo reprimir más la
risa—. Lo siento, pero nunca me habían tirado los
tejos de una manera tan torpe.
Quizás era más de lo que podía soportar un ego
adolescente, aunque estaba convencida de que a la
chica no le vendría mal aquella pequeña
humillación.
—Está bien, solo negocios, entonces —dijo la
repudiada con el ceño fruncido, y terminó de
vestirse con la camiseta negra y el escueto pantalón
antes de sentarse en su enorme sillón giratorio—.
Veamos si esto también te parece torpe.
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