Page 361 - Hijos del dios binario - David B Gil
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Interludio
El viaje de Relator
La imagen quedó congelada sobre el muro, con
el código numérico del temporizador clavado en
una esquina. Aquel fresco lumínico mostraba,
desde el picado oblicuo característico de las
cámaras de seguridad, a Nicholas y Alicia
hablando en el gimnasio. Beatrix Giger acababa de
entrar en plano interrumpiendo la conversación, y
ahí se había detenido la reproducción.
Déborah Díaz, directora de St. Martha, se
levantó de su silla y se encaminó a la ventana de su
despacho. Giró el regulador y los cristales se
hicieron progresivamente translúcidos, hasta que
las tres figuras proyectadas sobre la pared se
diluyeron en la luz matutina, como fantasmas que
solo pudieran vivir entre penumbras.
—¿Qué le parece? —preguntó la mujer.
El profesor Tomáï Rada continuaba con la
mirada fija en los fantasmas, las manos
entrelazadas bajo la barbilla en gesto meditabundo.
Pelo y barba canos, traje gris y ojos contemplativos
tras unas gafas de montura negra. Lo habían
sacado de una de sus clases en la Universidad
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