Page 366 - Hijos del dios binario - David B Gil
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cuaderno sobre la superficie de madera pulida.
—Muy bien, Nicholas, ya te imaginarás por qué
me han hecho venir.
—¿Usted es el profesor Tomáï Rada?
El hombre levantó la vista, la punta de la
estilográfica apenas apoyada sobre el papel
mientras se preguntaba cómo podía conocer su
nombre. Pero inmediatamente recobró la
compostura. El chico trataba de desequilibrarle,
robarle la iniciativa de la conversación, pues el que
pregunta se erige en figura de autoridad implícita
frente al que responde.
Rada sonrió, y se dijo que la advertencia de la
directora Díaz no había sido en vano.
—No estás aquí para hacer preguntas,
Nicholas, sino para responderlas.
—Usted conoce mi nombre. Simplemente pensé
que, si íbamos a mantener una conversación, lo
correcto sería que yo también conociera el suyo.
El hombre dejó la pluma entre las costuras del
cuaderno.
—En los informes de que dispongo no se
advierte nada sobre tu carácter impertinente.
—Perdone si le parezco insolente, no es mi
intención, pero hasta cierto punto debería parecerle
lógico.
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