Page 455 - Hijos del dios binario - David B Gil
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—Ya le he dicho que es pronto para hablar de
eso.
—Mire, Alicia, podemos estar jugando al gato y
al ratón toda la noche, o podemos intentar decidir
entre ambos cuál debe ser nuestro siguiente paso.
Creo que ninguno estamos en disposición de
perder el tiempo. Por mi parte, no nos moveremos
de este aeropuerto hasta que hayamos llegado a
algo.
Ella suspiró y miró el firmamento nocturno a su
espalda. El avión en el que viajaba su hija ya había
desaparecido de aquel cielo pespuntado de luces.
—Se llama Fondation Samaritain, al menos así
es como figura en los documentos de Fenris,
aparentemente se dedica a investigar nuevos
tratamientos para enfermedades del corazón, pero
no tiene página web ni aparece en las redes de
noticias. En un principio pensé que podía tratarse
de una entidad fantasma, pero los donativos que
Fenris le hace son bastante reales y, efectivamente,
aparece en el registro suizo de fundaciones sin
ánimo de lucro.
—Supongo que tendrá una sede física...
—En Ginebra, pero los satélites comerciales
solo muestran una zona boscosa a orillas del
Lemán, a medio camino de Nyon. Para saber si
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