Page 248 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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—Ocúpate de él. —Se volvió hacia Dorolow y
Wubslin—. Venga, moveos. Nunca se sabe; quizá
podáis hacer algo... Yalson, tú también.
Yalson no estaba mirando a Kraiklyn, pero se
volvió y siguió a Wubslin y a la otra mujer cuando
partieron en busca de algún camino que llevara a la
cubierta inferior.
La vibración que sintieron en las suelas de sus botas
hizo que todos dieran un salto. Giraron en redondo y
vieron a Lamm, una silueta lejana recortada contra el
telón de fondo de las nubes, disparando contra los
soportes de una zona de aterrizaje situada a cinco o seis
niveles por encima de su cabeza. El haz invisible del
láser creaba llamas que lamían el metal. Los soportes
de otra zona de aterrizaje cedieron de repente, y la gran
lámina cayó dando vueltas sobre sí misma como un
naipe inmenso para acabar estrellándose contra el nivel
en el que se encontraban con otro golpe que hizo vibrar
toda la cubierta.
—¡Lamm! —gritó Kraiklyn—. ¡Basta ya!
El traje negro que enarbolaba el rifle fingió no oírle.
Kraiklyn alzó su láser y apretó el gatillo. Una sección de
cubierta a cinco metros por delante de Lamm quedó
oculta por una cortina de llamas. El metal reluciente se
curvó hacia arriba y volvió a derrumbarse unos
instantes después. Una burbuja de gases provocados
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