Page 249 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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por el disparo emergió de la zona del impacto y chocó
con Lamm, quien se tambaleó y estuvo a punto de caer.
Lamm logró recobrar el equilibrio y se irguió. La rabia le
hacía temblar de una forma claramente visible incluso
a esa distancia. Kraiklyn seguía apuntándole con su
arma. Lamm irguió los hombros, enfundó su láser y
volvió hacia ellos dando largas zancadas que casi
parecían saltitos, como si no hubiese ocurrido nada. Los
demás se relajaron un poco.
Kraiklyn les agrupó y se pusieron en marcha,
siguiendo a Dorolow, Yalson y Wubslin hasta el interior
de la torre y la gigantesca espiral de unas escaleras
cubiertas de moqueta que llevaban hacia las
profundidades del Megabarco Olmedreca.
—Está más muerto que un fósil —dijo con
amargura la voz de Yalson por los intercomunicadores
de sus cascos cuando habían recorrido la mitad del
trayecto—. Está más muerto que un maldito fósil...
Cuando pasaron junto a ellos de camino hacia la
proa, Yalson y Wubslin estaban inmóviles al lado del
cadáver esperando la polea que Mipp les enviaba desde
arriba. Dorolow rezaba.
Llegaron a la cubierta con la que había chocado
Lenipobra, se internaron en la niebla y siguieron
avanzando por una angosta pasarela con el vacío a cada
lado.
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