Page 244 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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demasiado en comprender cuáles eran las intenciones

              de Lenipobra.


                     Lenipobra  estaba  allí  y  un  segundo  después  ya

              había saltado por encima del parapeto.



                     —¡No!


                     —¡Leni!


                     Los que no estaban mirando hacia abajo corrieron

              hasta el parapeto. La silueta minúscula caía. Horza la


              vio y sintió el deseo de poder tirar de ella hasta subirla.

              Quería  detenerla,  hacer  algo,  lo  que  fuese...  El  grito

              empezó  a  sonar  dentro  de  sus  cascos  cuando


              Lenipobra estaba a menos de diez metros de la cubierta

              inferior; se detuvo bruscamente cuando la silueta que

              había  estado  cayendo  con  los  brazos  y  las  piernas


              extendidos  chocó  con  el  comienzo  de  una  pequeña

              zona          cubierta            de        tierra.          Lenipobra               rebotó


              fláccidamente casi un metro sobre el suelo y se quedó

              inmóvil.


                     —Oh, Dios mío...


                     Neisin se sentó sobre la cubierta, se quitó el casco


              y se llevó las manos a los ojos. Dorolow bajó la cabeza y

              empezó a abrir los sellos de su casco.


                     —¿Qué infiernos ha sido eso?


                     Kraiklyn  venía  corriendo  hacia  ellos  desde  la


              lanzadera con Mipp detrás. Horza seguía mirando por


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