Page 433 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 433
el Jugador a quien pertenecía cada una de las Vidas
perdidas en la mano.
Los ishlorsinami abrieron los arneses que
mantenían sujetos a los humanos muertos y se los
llevaron por la rampa de acceso. Las Vidas restantes se
fueron recobrando poco a poco, pero siguieron tan
inmóviles y abatidas como antes. Los ishlorsinami
afirmaban comprobar de la forma más rigurosa que
cada Vida estaba realmente decidida a desempeñar tal
función, y decían que las drogas que les administraban
sólo servían para impedir que se pusieran histéricas,
pero se rumoreaba que había algunas formas de
engañar al proceso de verificación empleado por los
ishlorsinami, y que algunas personas habían logrado
librarse de sus enemigos dragándolos o hipnotizándolos
y haciendo que se ofrecieran como «voluntarios» para
participar en el juego.
Nada más empezar la segunda mano Horza ajustó
el monitor de su diván para experimentar las emociones
de Kraiklyn. La mujer de la cabellera canosa apareció
por el pasillo y volvió a ocupar su sitio delante de Horza
en la parte frontal de la terraza, dejándose caer con una
expresión de cansancio sobre el diván como si estuviera
aburriéndose terriblemente.
Horza no sabía lo suficiente sobre el Daño en tanto
que juego de cartas como para poder seguir de forma
433

