Page 539 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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temblar su estructura. La nube de gases y fuego que
había ante ella se disipó.
Horza estabilizó la nave y activó los motores
traseros, desviando parte de su potencia hacia la popa y
las puertas de la Minibodega. Una de las pantallas
traseras le indicó que estaban empezando a ponerse al
rojo blanco. Horza habría preferido ir en esa dirección,
pero invertir el chorro de los motores y embestir las
puertas con toda la masa de la Turbulencia en cielo
despejado habría sido un auténtico suicidio, y dar la
vuelta a la nave en un espacio tan reducido era
imposible. Seguir hacia adelante ya iba a resultar
bastante difícil...
El agujero no era lo bastante grande. Horza vio cómo
venía hacia él y lo supo desde el primer momento. Puso
un dedo tembloroso sobre el control de difusión del
láser incrustado en el semicírculo de los controles,
colocó el nivel de dispersión al máximo e hizo un
segundo disparo. La pantalla volvió a inundarse de luz
y todo el perímetro del agujero desapareció envuelto en
un resplandor insoportable. La Turbulencia en cielo
despejado metió primero el morro y luego su masa
principal en otra Minibodega. Horza contuvo el aliento
esperando que algo chocara contra los lados o la parte
superior del agujero al rojo blanco, pero no ocurrió nada.
La nave siguió adelante sosteniéndose sobre sus tres
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