Page 752 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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nada que entender y quizá no existiera nada —incluida
ella misma—, que pudiera entenderlo.
¡Socorro! Algo gemía dentro de su ser. Fal escuchó
sus gemidos, y no pudo hacer nada para ayudarle.
Somos hielo y nieve, somos ese estado atrapado.
Somos el agua que cae, vaga e itinerante, el agua que
siempre busca el nivel más bajo, el agua que intenta
acumularse y reunirse con más agua.
Somos vapor que se alza pese a cuanto hagamos
para impedirlo, vapor que se convierte en masas
nebulosas que serán arrastradas por el primer viento
que empiece a soplar. Para empezar de nuevo, en forma
glacial o no.
(Podía escapar. Sintió como el sudor iba peinando
su frente y como sus manos iban creando moldes de sus
contornos en la nieve que cedía bajo la presión de sus
dedos, y supo que había una salida, supo que podía
bajar..., pero que rendirse significaría bajar sin nada,
sin haber descubierto, hecho o comprendido nada. No,
se quedaría y lucharía con todas sus fuerzas.)
El ciclo volvió a empezar. Sus pensamientos
giraron locamente y Fal vio el agua que fluía por
gargantas y valles o que se iba acumulando junto a los
árboles, o que se precipitaba en los lagos y el mar. Vio
como caía sobre las praderas, los pantanos y los
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