Page 811 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Aviger había permanecido un rato junto al cadáver
de Dorolow. Después fue hacia la otra rampa de
acceso. El cuerpo del otro idirano al que Xoxarle había
llamado Quayanorl yacía entre los escombros,
maltrecho y lleno de agujeros. Había perdido un brazo
y una pierna. Aviger miró a su alrededor y creyó que
no había nadie observándole, pero tanto Horza —
quien alzó los ojos del casco que intentaba remendar—
, como Balveda —que iba dando vueltas de un lado
para otro golpeando el suelo con los pies en un intento
de no pasar frío—, vieron como el viejo alzaba el pie y
pateaba con todas sus fuerzas el casco que cubría la
cabeza del cadáver. El casco se desprendió del traje. El
pie de Aviger se estrelló contra la cabeza del idirano.
Balveda miró a Horza, meneó la cabeza y siguió yendo
de un lado para otro.
—¿Estás seguro de que ya no quedan más
idiranos? —preguntó Unaha—Closp.
La unidad había flotado por la estación y había
acompañado a Wubslin durante su inspección del
tren. Ahora estaba flotando delante de Horza, con su
parte frontal vuelta hacia él.
—No queda ni uno —dijo Horza, sin apartar los
ojos del confuso amasijo de fibras ópticas deformadas
y semifundidas que había dejado al descubierto en
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